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Cartas y gestiones legislativas
DOCUMENTACIÓN
Primeras solicitudes "oficiales" de repatriación (1999–2008)
Tras un período sin nuevos antecedentes documentales, las gestiones adquirieron un carácter más formal a partir de 1999. En esta etapa destaca la propuesta presentada por Lautaro Núñez y Carlos Aldunate al Dr. Craig Morris del AMNH en el año 2000, cuyo documento fue titulado: “Propuesta entregada en New York de Lautaro Núñez y Carlos Aldunate del Solar al Dr. Craig Morris, vicepresidente del Museo Americano de Historia Natural”.
El documento buscaba conversar de manera libre e informal con las autoridades del AMNH para conocer su opinión antes de iniciar un procedimiento oficial. Asimismo, exponía las razones que fundamentaban el regreso del cuerpo a su lugar de origen, destacando al “Hombre de Cobre” como un símbolo del origen y desarrollo del paradigma minero en Chile. En este sentido, se plantea que la minería ocupa un lugar central en el imaginario nacional, donde la figura del minero representa el poblamiento del desierto y el surgimiento urbano en el norte del país. Asimismo,se agrega que el regreso del “Hombre de Cobre” ha “despertado” el interés del Consejo Minero de Chile y de compañías mineras:
Cartas y gestiones legislativas
La evolución de las solicitudes de repatriación desde gestiones preliminares hacia un proceso institucional cada vez más complejo




Extracto acta CMN 2 de octubre de 1991
En conjunto, estas cartas evidencian un primer ciclo de gestiones sobre el posible retorno del “Hombre de Cobre”, anterior a las solicitudes oficiales de 1999 y 2000. Asimismo, muestran que CODELCO fue uno de los principales motores de estas iniciativas mediante propuestas de préstamos, réplicas y exposiciones. Sin embargo, la discusión se centró principalmente en aspectos logísticos, técnicos y políticos, relegando la condición del cuerpo como ancestro. Así, esta revisión refleja tensiones entre el potencial reparativo de estas gestiones y su posible instrumentalización política, reproduciendo dinámicas que han dificultado superar la deshumanización y el tratamiento objetual de los cuerpos indígenas.




Carta Craig Morris a John R. Alden; 27 de marzo de 1995
Carta Barbara Conklin a Craig Morris; 10 de marzo de 1995


Carta de Lautaro Núñez y Carlos Aldunate al Dr. Craig Morris. 15 de abril del 2000 (Archivo Benjamín Ballester, fuente AMNH)
“esta momia se ha constituido en un verdadero paradigma del origen y el destino de la actividad minera en Chile. El destino minero de Chile en el imaginario popular es de vital importancia, constituyendo la persona del minero un prototipo delcolonizador del desierto y el origen de los asentamientos urbanos que hace un siglo ymedio se han creado en las tres grandes provincias del norte de nuestro país (Carta de Núñez y Aldunate a Morris, 2000, 15 de abril)
Las comunidades originarias de Atacama (...) también han manifestado su deseo de promover el retorno del “Hombre de Cobre” a su lugar de origen, para ser contemplado como un verdadero símbolo étnico del origen milenario de la minería de Atacama y Chile (Carta de Núñez y Aldunate a Morris, 2000, 15 de abril).


Carta del Consejo Asesor de Monumentos Nacionales de la comuna de San Pedro de Atacama. s.f. (Archivo Benjamín Ballester, fuente original AMNH).


Carta de la comunidad Ayquina – Turi en respuesta a la situación patrimonial del “Hombre de Cobre”. 15 de julio del 2004. (Archivo Benjamín Ballester, fuente original AMNH).
oficio N°55 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio año 2020
A partir de la década de 1990, las gestiones orientadas al retorno del "Hombre de Cobre" comienzan a adquirir mayor visibilidad dentro del ámbito patrimonial chileno. Si bien las primeras iniciativas se desarrollaron mediante cartas y comunicaciones preliminares, con el paso de los años estas dieron lugar a solicitudes más formalizadas y a una creciente participación de instituciones públicas, organismos patrimoniales y otros actores involucrados en el proceso. En conjunto, estos antecedentes permiten comprender la evolución de las demandas de repatriación y las transformaciones que experimentó este debate hasta su reactivación en los últimos diez años.
Cartas y gestiones preliminares ante el CMN (1991–1996)
Las primeras gestiones documentadas orientadas al retorno del "Hombre de Cobre" surgieron durante la década de 1990 mediante cartas, oficios y comunicaciones entre investigadores, instituciones patrimoniales y el American Museum of Natural History (AMNH). Bajo este contexto, el registro más antiguo que fue posible registrar data de 1991, el cual se obtuvo a partir del oficio N°55 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio del año 2020. Aquí se consigna que, en 1991, Lautaro Núñez —arqueólogo, académico de la Universidad Católica del Norte y Premio Nacional de Historia 2002— mientras se desempeñaba como director del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo de San Pedro de Atacama (IIAM), solicitó al CMN realizar gestiones para el retorno del “Hombre de Cobre” a Chile.
A raíz de esta solicitud deviene otra carta recogida en un anexo titulado: “Resultados de la reunión exploratoria del museo de New York (27 de abril de 2000)”. En este documento se registra una reunión realizada el 18 de abril de 2000 entre Carlos Aldunate, Lautaro Núñez, Craig Morris y la Dra. Euid Schildkrout, jefa y curadora del Departamento de Antropología del AMNH. En ella, el museo manifestó una disposición favorable a la solicitud, aunque señaló que la decisión final correspondía al Consejo General y a un subcomité encargado de las colecciones. Asimismo, se volvió a plantear la posibilidad de un préstamo o canje de colecciones.
Ambas partes acordaron mantener las gestiones en un ámbito académico y profesional, evitando repercusiones públicas o políticas que pudieran dificultar el proceso. Estas gestiones se desarrollaron con discreción entre el AMNH y el Museo Arqueológico de la Universidad Católica del Norte, con el apoyo del Consejo Minero.
En consecuencia a estas gestiones, el Consejo Asesor de Monumentos Nacionales de San Pedro de Atacama manifestó formalmente su apoyo al retorno del “Hombre de Cobre” para que pudiera ser investigado, conservado y exhibido en el museo local, destacando además su valor para el conocimiento cultural y la educación de las nuevas generaciones. Esta iniciativa también recibió el respaldo del Ministerio de Minería mediante una carta enviada en 2000 por el entonces ministro Sergio Jiménez Moraga.
El siguiente registro significativo corresponde al 10 de marzo de 1995 y consiste en un intercambio epistolar entre Barbara Conklin y Craig Morris, el cual referencia a una conversación entre Conklin y Carlos Aldunate. En ese momento, Morris era curador del AMNH y, aunque el cargo de Conklin es incierto, existen registros de que posteriormente también ocupó ese mismo cargo. Además, junto a su esposo William Conklin, destacó por sus investigaciones sobre textiles precolombinos de culturas sudamericanas (Sam Roberts, 2018).
La carta aborda una conversación con Carlos Aldunate, quien, en el contexto de una exposición temporal de CODELCO, propuso elaborar una réplica del cuerpo para su exhibición e instalación en San Pedro de Atacama. Aunque se discutió un posible “préstamo” de dos meses, se expresaron dudas sobre la capacidad de Chile para recibir y conservar el cuerpo, mencionando a la “momia de El Plomo” como ejemplo y destacando la necesidad de una estructura con control climático y mantenimiento permanente. Este documento, anterior a las solicitudes oficiales de fines de la década, demuestra que el interés por el regreso del cuerpo ya estaba presente y que se exploraban alternativas como las reproducciones, en un contexto de incertidumbre logística e institucional.
Destaca la última frase de Conklin, quien reitera que no considera viable un “préstamo” de dos meses, además de plantear la duda de que, si el cuerpo saliera, tal vez nunca regresaría. : “I do not think a 2-month loan is feasible, do-able, or would he ever come back!” (Carta de Conklin a Morris, 1995, 10 de marzo). El uso del término “préstamo”, más propio del mundo corporativo, resulta significativo, ya que aquí se aplica a un cuerpo humano de carácter ancestral, en conjunto con evocar la idea de “prestar” al lugar de origen algo que, paradójicamente, no le pertenece.
A partir de aqui, la conversación se amplia hacia nuevos interlocutores. En este contexto, una carta del 13 de marzo de 1995 enviada por John R. Alden a Craig Morris incorpora el interés de un ejecutivo (desconocido) de CODELCO y evalúa la factibilidad de una restitución, ampliando la discusión desde aspectos museográficos hacia consideraciones diplomáticas, científicas y económicas.
A su vez, esta carta generó un nuevo intercambio que permitió ampliar y precisar la información sobre la situación del “Hombre de Cobre” en el AMNH. Así, una carta del 27 de marzo informa sobre una visita al AMNH y transmite la postura de Morris, quien descarta el traslado y propone nuevamente una réplica a escala real. Además, identifica la ubicación del “Hombre de Cobre” en la muestra de metalurgia antigua de la sección sudamericana y señala que su exhibición era deliberadamente discreta para evitar que fuera tratado como una curiosidad: “He is a bit hard to find (deliberately, I was told to keep him from being treated as a freak) but is very nicely presented” (Carta de Morris a Alden, 1995, 27 de marzo). Dos días después, Morris reiteró esta propuesta en una carta dirigida a Carlos Aldunate.
El mismo oficio señala que, en 1992, Carlos Aldunate —arqueólogo y entonces director del Museo Chileno de Arte Precolombino— elaboró un informe sobre el estado de conservación del cuerpo a partir de una nota de Magdalena Krebs, entonces directora del Centro Nacional de Conservación y Restauración. La nota en cuestión es mencionada en un acta del CMN del 8 enero de 1992, la cual a su vez refiere a un presunto informe realizado por Aldunate, dando continuidad a una primera referencia realizada en el acta del 2 de octubre de 1991 sobre el posible regreso del “Hombre de Cobre”.
En 2004 surge una nueva propuesta encabezada por Agustín Llagostera, entonces director del IIAM. Sin embargo, los archivos no permiten determinar si esta iniciativa daba continuidad a las gestiones impulsadas por Lautaro Núñez y Carlos Aldunate o si correspondía a un proceso independiente. A raiz de estas gestiones, Llagostera se contactó con Wilson Reyes —entonces presidente del Consejo de Pueblos Atacameños y posteriormente consejero atacameño de la CONADI hasta su fallecimiento en 2022— para conocer la opinión de la organización sobre el retorno del “Hombre de Cobre” y su eventual exhibición en el Museo Arqueológico de San Pedro de Atacama.
No obstante, no se encontraron archivos que den cuenta de una respuesta formal por parte de Wilson Reyes a dicha comunicación. En su lugar, se registra una carta de julio de 2004 enviada por José Saire y Wilson Segovia, en su calidad de Presidente y Director de la Comunidad Atacameña de Ayquina-Turi respectivamente. Este documento es consistente temporalmente con las gestiones impulsadas por Llagostera, lo que sugiere que dichas iniciativas trascendieron el marco del Consejo de Pueblos Atacameños y fueron incorporando a otros actores territoriales directamente vinculados con el “Hombre de Cobre”. Esta ampliación es especialmente relevante, pues evidencia el respaldo explícito de representantes comunitarios en favor del retorno del cuerpo.
La carta destaca por su tono crítico hacia la historia disciplinar, aludiendo a prácticas de “saqueo” y “robo patrimonial”, lo que la convierte en un testimonio relevante sobre cómo las comunidades interpretan el legado del coleccionismo. Asimismo, enfatiza que cualquier proceso de restitución debe respetar las costumbres y tradiciones locales, proponiendo el envío de una comitiva a Estados Unidos para garantizar el cumplimiento de los protocolos culturales durante el traslado del cuerpo. De este modo, no solo solicita la devolución del “Hombre de Cobre”, sino que establece criterios éticos y culturales que complementan la perspectiva de los registros institucionales.
Resoluciones legislativas y la reactivación del proceso (2011 – presente)
A partir de 2011 las gestiones experimentaron una nueva reactivación mediante acuerdos, actas y comunicaciones desarrolladas en el Consejo de Monumentos Nacionales y otras instituciones públicas. Durante este período también adquirió protagonismo CODELCO, que impulsó diversas iniciativas orientadas al retorno del "Hombre de Cobre" o, alternativamente, a la elaboración de réplicas para su exhibición en Chile. Esta etapa evidencia que las discusiones sobre la repatriación trascendieron el ámbito académico, involucrando intereses patrimoniales, políticos e institucionales que continúan definiendo el futuro de este ancestro prehispánico.
De esta forma, una minuta política de junio de 2011 registra un evento realizado en el AMNH al que asistieron Laurel Kendall, jefa de la División de Antropología; Gerald Singer, consejero general; y Anne Canty, vicepresidenta de Comunicaciones y Marketing. En la instancia, el entonces ministro de Minería Laurence Golborne manifestó el interés del gobierno chileno en concretar la repatriación. Según la minuta n.° 332, la propuesta fue bien recibida por las autoridades del AMNH, sugiriendo una disposición favorable hacia una eventual restitución.
Más Tarde, en octubre de 2011, se advierte de la reactivación de estas gestiones por medio de una carta de Magdalena Krebs —entonces directora de la DIBAM y vicepresidenta ejecutiva del CMN— al ministro de Relaciones Exteriores Alfredo Moreno. Krebs detalla su visita a Nueva York, donde se reunió con Judith Levinson, directora de conservación de la División de Antropología del AMNH, durante la inauguración de la exposición “Against All Odds: Rescue at the Chilean Mine”, el 3 de agosto de 2011.
Una entrevista publicada por El Mostrador el 5 de agosto entrega detalles de esta reunión, donde se discutieron las condiciones necesarias para trasladar y conservar el cuerpo. El principal riesgo identificado era que sufriera alguna fractura, debido a que su momificación no fue intencional, sino resultado de un proceso natural asociado a su prolongada exposición al cobre.
Finalmente, la siguiente gestión formal u “oficial” de la que se tiene registro corresponde a la Resolución N°590 de 2019/2020, presentada por los diputados Esteban Velásquez, Jaime Mulet, Alejandra Sepúlveda, Alejandro Santana, Javier Macaya, Camila Vallejo, Pedro Velásquez, Patricio Rosas, Catalina Pérez y Luciano Cruz-Coke.
La resolución se sustenta en que el “Hombre de Cobre” representa un vestigio único del pasado minero del país y de la “cultura Aymara”, y que su permanencia en el extranjero constituye una pérdida para la identidad territorial y cultural de Chile, generando una “deuda inmensa del Estado de Chile, en torno a su obligación de gestionar la repatriación” (Cámara de Diputados, 2019, p. 1). Asimismo, señala que su ausencia priva a las comunidades locales del acceso y conocimiento de su patrimonio. Como fundamento legal, se menciona la Ley N°21.045, destacando que la permanencia del cuerpo en el extranjero vulnera el principio de acceso equitativo al patrimonio cultural.
El siguiente documento corresponde a una carta enviada el 24 de mayo de 2012 por Diego Hernández, entonces Presidente Ejecutivo de Codelco, al Ministro de Minería Hernán de Solminihac. En ella se expresa el respaldo de la empresa estatal a las iniciativas de repatriación, señalando que las autoridades del Museo de Historia Natural de Nueva York habrían manifestado una disposición favorable al proceso. La carta destaca la importancia simbólica y patrimonial del cuerpo momificado, descrito como “el primer minero de Chile”, y el interés de que, una vez retornado, sea exhibido en un museo proyectado por Codelco en Calama. Asimismo, la empresa se dispone a financiar la repatriación y garantizar condiciones adecuadas de conservación. Este registro evidencia la participación directa del sector corporativo y cómo los intereses institucionales y territoriales se entrelazan en torno al futuro del ancestro atacameño.
Más tarde, en 2021, se presenta la última solicitud registrada —teóricamente aún en progreso— mediante el Proyecto de Resolución N°1.666, del 19 de agosto, impulsado por los diputados Esteban Velásquez, Carolina Marzán, Jaime Mulet, Daniel Núñez, Camila Rojas, Marisela Santibáñez, Alejandra Sepúlveda y Camila Vallejo. La resolución solicita al Presidente de la República gestionar, mediante el Ministerio de las Culturas y el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, el regreso del “Hombre de Cobre”; disponer los recursos necesarios para su conservación en Chile; y coordinar las gestiones diplomáticas con Estados Unidos para facilitar su restitución. La resolución fue aprobada con 119 votos a favor, ninguno en contra y 3 abstenciones.
Esta solicitud enfatiza la relevancia del “Hombre de Cobre” para el patrimonio histórico y cultural del pueblo "Aymara", presentándolo como un vestigio único de la minería prehispánica y del valor cultural del cobre. Asimismo, plantea que su permanencia en el extranjero vulnera la dignidad del patrimonio cultural y ancestral, refiriéndose al cuerpo como un “abuelo” de las comunidades del norte que actualmente es presentado como un objeto en el AMNH.
En ambas resoluciones destaca la participación de Jaime Mulet, político de larga trayectoria en la región de Atacama y asociado a la defensa del regionalismo y la actividad minera, siendo conocido entre 1998 y 2010 como el diputado “minero” del PRI por su defensa de la pequeña minería, Enami y la implementación de un “Royalty ad-Valorem” con asignación regional.
Cabe destacar que ambas resoluciones vinculan al “Hombre de Cobre” con el legado cultural Aymara, pese a que su contexto lo relaciona más directamente con el ámbito atacameño, al encontrarse su hallazgo en el actual territorio reconocido para esta etnia (Castro y Martínez, 1996). Esta atribución podría responder a una generalización de los discursos oficiales, donde la categoría “Aymara” engloba ampliamente a los pueblos indígenas del norte de Chile, homogeneizando sus diferencias culturales. Esto también puede evidenciar una escasa familiarización de los legisladores con la problemática indígena del territorio, las gestiones previamente realizadas y los actores involucrados. En conjunto, el caso muestra cómo el tratamiento oficial del patrimonio no siempre responde a filiaciones culturales precisas, sino que puede estar mediado por intereses políticos, interpretaciones amplias o limitaciones en la información utilizada.


Captura noticia “Chile quiere recuperar al Hombre de Cobre, el primer minero atrapado” (El Mostrador, 5 de agosto, 2011).


Proyecto de resolución N°590, numeral 4 (Resolución N°590, 2019/2020)
En definitiva, la repatriación del Hombre de Cobre no solo se enmarca en la discusion refereida a la restituci+on de bienes patrimoniales, sino que también se inserta en un debate más amplio sobre la instrumentalicacion del pasado en funcion de intereses contemporaneos. Si bien su retorno ha sido planteado como una medida de reparación histórica por académicos, funcionarios estatales y representantes de comunidades indígenas, las motivaciones detrás de algunas solicitudes revelan una estrategia discursiva en la que su figura es utilizada para reforzar la continuidad histórica de la minería en Chile. De esta manera, el “Hombre de Cobre” sigue siendo un objeto de disputa, ya no solo en términos de posesión material, sino también en cuanto a los significados que se le otorgan y los intereses que buscan apropiarse de su historia.


Carta de Diego Hernández (Presidente Ejecutivo de Codelco), al Ministro de Minería Hernán de Solminihac. 24 de Mayo, 2012.
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